“Gritar lo que callamos”

Narrar el Estallido Social desde los símbolos populares

El sábado 4 de noviembre estaremos haciendo el lanzamiento oficial de nuestro podcast Gritar lo que callamos, proyecto ganador del estímulo Jóvenes por el Cambio 2023 del Ministerio de Cultura, a cargo del compañero Santiago Bedoya, un joven realizador audiovisual de la ciudad de Cali, en el marco del proyecto transmedia El Gran Estallido: Cali, la sucursal de la Resistencia.

El Gran Estallido: Cali, la sucursal de la Resistencia

Este podcast, compuesto por 8 episodios, gira en torno a la transformación simbólica del espacio público en la ciudad como resultado de las acciones colectivas realizadas a propósito del Estallido Social, que tienen que ver con el patrimonio cultural mueble e inmueble de Cali. De la mano de artistas, muralistas, familiares de víctimas y representantes de comunidades indígenas dialogamos acerca de la disputa por la memoria colectiva en el espacio público, los choques entre los relatos oficiales y los subalternos, y por encima de todo, la importancia de mantener viva la memoria y de re-significar constantemente las narrativas alrededor de ella.

Partimos de la acción colectiva llevada a cabo por el pueblo Misak a primera hora de la mañana el 28 de abril de 2021, la cual sentó el tono del ciclo de protestas más importante del país en los últimos años, haciéndole entender al país que aquello trascendía una serie de exigencias ante un proyecto de reforma tributaria que perjudicaría a las clases bajas y medias, sino que se trataba de unas reivindicaciones históricas provenientes de diferentes sectores sociales.

Luego hacemos un recorrido por los símbolos que emergieron del clamor popular en las calles de los barrios de la ciudad, el Monumento a la Resistencia y a la Olla Comunitaria en Puerto Resistencia, epicentro de las protestas. La explosión gráfica que fue presenciada en las calles de la ciudad también es protagonista en este podcast, la disputa por los murales de la calle 5ta, los rostros de las víctimas y los reclamos del estallido que aún hoy continúan llenando las paredes de nuestras calles, gritando lo que nos han hecho callar.